Los playoffs en el fútbol son injustos. Al ser un deporte ilógico, dejar que un título se defina en partidos de 90 minutos en lanzar una moneda al aire. El fútbol no sabe de merecimientos y el azar siempre tiene algo que decir. Una mala tarde la tiene cualquier equipo y una buena también. Si no pregúntenle a Estudiantes de La Plata y a Independiente Rivadavia, sendos números uno de los grupos del Torneo Apertura de la Liga Profesional. El Pincha, segundo en la tabla general (31 pts. Y 9PG) se encontró con un Racing (16 en la general, con 21 pts. Y 5 PG) que según su DT estaba en su peor semestre y perdió 1 a 0 sobre la hora con un gol de pelota parada. La Lepra mendocina, líder de la anual (34 pts. Y 10 PG), tuvo una mala noche contra Unión (15 en la general, con 21 pts. Y 5 PG) y también se despidió rápido.
Ganar el grupo en los certámenes con playoffs en Argentina no garpa. El formato de playoffs volvió al fútbol argentino en la previa de la pandemia. La Copa de la Liga Profesional apareció como una opción para llenar el hueco que dejaba en el calendario un certamen de más de 20 equipos. En aquella primera edición, Racing (último campeón de la Liga) era el número 1 de la clasificación y se despidió en cuartos de final tras perder con Tigre con un global de 3 a 2 (se jugaba con formato de ida y vuelta. A la postre, el Matador se quedó con el trofeo con la connotación de ya estar descendido a la Primera Nacional.
A partir de ese momento, sólo uno de los 14 ganadores de grupos se quedó con el título. Fue el Colón que dirigía Eduardo Domínguez en el 2021. Racing, Estudiantes de La Plata y Boca ganaron sus grupos en dos oportunidades y no pudieron consagrarse.